¿Y si fuera yo?

A veces cuesta dar el salto: vemos a un amigo que entra a la Compañía y pensamos que "él es más listo, más radical, más fuerte que yo...". Pero todas estas frases que nos decimos no son del todo ciertas si no aceptamos que es solo Dios el que llama. Precisamente no es por nuestras fuerzas que podemos afrontar la vida de entrega por Jesús. 

Un primer acto de valentía es saber aguantar la mirada a Jesús, que es quien llama. Plantearte esta opción no implica necesariamente entrar al noviciado, porque lo que quieres hacer es poner delante de Dios esta pregunta, este ofrecimiento. Por eso hablamos de un camino de generosidad. Te invitamos a escuchar los comentarios y reflexiones que comparten Lluis, Giuseppe, James, Benjamin, Michael y Ángel. 

Lo que sí te pedimos es que, mientras ves este video, puedas encomendar a Dios las vidas de estos compañeros (y los otros cuatro que no pudieron participar en el video) para que sigan siendo fieles a la llamada del Señor.