¿Cómo saber que viene de Dios?

Ya la propia pregunta indica que hay algo que te hace dudar de que esto que estás sintiendo te lo estés montando tú mismo. Yo creo que hay dos claves que pueden ayudar a discernir que lo que uno está sintiendo viene de Dios. La primera es muy sencilla y es que, normalmente uno no se complicaría la vida con una opción como la de la vida religiosa (y menos en la época en la que vivimos). La segunda implica un poco más de finura espiritual, pero es la de discernir y ver qué sentimientos (o mociones) dejan en el interior los planteamientos vocacionales. Porque, normalmente, pese a que nos remuevan e inquieten, lo cierto es que éstos suelen venir acompañados por una paz profunda o por un sentimiento de plenitud, que son indicadores de que vienen de Dios. Lo importante es no vivir este proceso solo, sino hacerlo de la mano de un acompañante espiritual.