Lluís Espinal

Lluís Espinal fue poeta, periodista, cineasta… Jesuita de los pies a la cabeza, se entregó al servicio del pueblo boliviano al que amó hasta el extremo. Hizo de su vida un instrumento al servicio del pueblo, desesperado y sin voz.

Lucho, como le llamaban, amaba la vida, especialmente la palabra. Siempre le gustaron las letras, siendo estudiante tradujo la poesía del también jesuita Hopkins. Trabajó en Televisión Española y como crítico de cine en Barcelona, antes de marchar a Bolivia.

A lo largo de su vida utilizó la libertad de expresión para defender a los más pobres, a los perseguidos por la dictadura de Hugo Banzer, que rigió Bolivia entre 1971 y 1978. Su palabra y su trabajo profético denunciando las injusticias y la posición ambivalente de la Iglesia en Bolivia le valieron muchos enemigos.

El hombre que dijo que "quien no tiene la valentía de hablar por los hombres, tampoco tiene el derecho de hablar de Dios" fue detenido, torturado y asesinado el 21 de marzo de 1980 por las fuerzas paramilitares, tres días antes del asesinato de Monseñor Oscar Romero, en El Salvador.

Optó por la vida y el Dios de la vida, y ello con una radicalidad y coherencia tal, que gastó su vida, haciendo de ella el gesto existencial que verificaba la sinceridad de sus palabras:

“Señor Jesucristo, nos da miedo gastar la vida.
Pero la vida Tú nos la has dado para gastarla;
no se la puede economizar en estéril egoísmo.
Gastar la vida es trabajar por los demás,
aunque no paguen; hacer un favor al que no va a devolver;
gastar la vida es lanzarse aún al fracaso, si hace falta, sin falsas prudencias;
es quemar las naves en bien del prójimo.”

Dibujo: Ignasi Flores